BUDAPEST
El poderoso Danubio divide limpiamente la capital húngara en sus dos ciudades originales, Buda y Pest. Nos encontramos, pues, ante una singular reunificación toponímica y urbana.
Recorremos alegremente la ciudad saltando de puente a puente y de tranvía en tranvía, con bañitos termales de vez en cuando para refrescarse, o calentarse...
Los grandes puentes de hierro comunican las orillas del Danubio y enmarcan el sugestivo paisaje fluvial de la ciudad, dándole un cierto aire retro.
En el barrio judío hay espléndidas sinagogas, testimonio de la importante presencia hebrea en esta ciudad, una de las más castigadas por el holocausto. Su peculiar decoración geométrica tiene un sabor oriental y sus espacios interiores son armoniosos y equilibrados.
El café New York es otro de los grandes interiores urbanos. Fue construido a finales del S.XIX y presume de ser el café más bonito del mundo, y no le faltan argumentos.

Los 150 años de dominación turca se notan sobre todo en la arraigada cultura de baños públicos, que proliferan en la ciudad, rica en manantiales de agua caliente. Retozar en estas grandes piscinas caldeadas es uno de los placeres genuinos del frío invierno húngaro...
Para situarse en el S.XX nada mejor que el Memento Park, en las afueras de la ciudad. Aquí se han reunido variadas escultura de la época comunista, cuyos expresivos mensajes tienen hoy un aire un tanto surrealista...
CRACOVIA
Cracovia es la segunda ciudad de Polonia y su capital histórica y cultural. Tiene un centro histórico espectacular de origen gótico y medieval, con magníficas iglesias, castillos y palacios....
Las figuras de Copérnico, Chopin y Juan Pablo II planean sobre el paisaje urbano, en especial la de este último, objeto de auténtica devoción.
Aparte de su importancia medieval, cuando era la sede del reino, Cracovia también fué tristemente célebre durante la II guerra mundial por el exterminio de su población judia. Schindler, el de la lista, tenía su fábrica en esta ciudad, convertida hoy en museo del Holocausto.
Polonia es un país muy conservador y con una devoción religiosa enorme, que se aprecia los domingos en sus iglesias abarrotadas, con los fieles siguiendo la misa incluso desde fuera del recinto...
Aunque también tiene su lado moderno y una gran vida cultural, con espacios magníficos como el Museo de Arte Contemporáneo (MOCAK)




































