Eslovenia

 



ESLOVENIA

Liubliana, capital de este pequeño país balcánico, es una bonita ciudad de aires austríacos, cuyo centro barroco se expande con elegancia a los pies del castillo.















La ciudad tiene un aire cosmopolita y desarrollado, que recuerda más a sus vecinos austríacos que a sus exvecinos yugoslavos.





El símbolo de la ciudad es el dragón, representado en cuatro fieras esculturas en uno de sus bonitos puentes.




El centro alternativo de Metelkova, situado en antiguos cuarteles del ejército yugoslavo, tiene buenas muestras de arte urbano, aunque muestra hoy un aire un tanto decadente...







BLED 

En el deshielo primaveral, el agua fluye por todas partes en los Alpes Eslovenos, descendiendo con ruidosa alegría desde las cumbres nevadas hasta los pacíficos lagos, que reflejan el fascinante paisaje de la vertiente sur de los Alpes.




El lago Bled es un lugar idílico situado en la región alpina de Gorenjska, en el noroeste de Eslovenia. Aquí todo parece demasiado perfecto para ser real. 

Los grandes picos nevados de los Alpes, que marcan la frontera con Austria, se alzan al fondo del paisaje.





El castillo medieval de Bled, en perfecto estado de conservación, domina el lago desde un risco vertical de insólitas proporciones. 


El castillo tiene todo lo que se puede esperar de un buen castillo: foso de entrada con cadenas, tejados en madera y teja roja, una preciosa capilla con frescos conservados y, por supuesto, más vistas impresionantes del lago.






Por si esto fuera poco, en el centro del lago se encuentra la única isla eslovena, lugar de peregrinación desde tiempos ancestrales. 


Ziva, una deidad eslava, era la diosa del Lago antes de la llegada de la Virgen María. Una gran iglesia con imponente escalinata y ricos altares barrocos ocupa casi todo el espacio isleño. 







Barcas tradicionales tipo góndola surcan lentamente el lago transportando turistas y peregrinos.






Para completar el cuadro, cisnes y patos mandarines nadan a su antojo por las tranquilas aguas. Es interesante observar a los cisnes en libertad, revoloteando ocasionalmente y cuidando celosamente de sus huevos, de notable tamaño.




Vestigios de la antigua Yugoslavia añaden misterio al lugar. La antigua mansión de vacaciones del Mariscal Tito se alza en una orilla del lago, convertida en hotel 5 estrellas. Bled ya era un apreciado centro vacacional en época comunista, y algo de ese periodo pervive en el toque decadente de hoteles y mansiones.






La garganta de Vintglar, a pocos kilómetros de Bled, es la otra cara del agua. El río fluye por un angosto cañón entre rápidos y cascadas, y hay un antiguo camino de madera de 1.600 metros de longitud, que se retuerce en los recovecos de la estrecha garganta.





El lago Bohinj está  situado a unos 20 km. de Bled, cerca de la montañosa frontera con Italia. 

Sus aguas tranquilas reflejan como un espejo la presencia imponente de los picos alpinos, y sus orillas desiertas tienen un aire más virgen y salvaje que el lago de Bled.












El increíble castillo medieval de PREDJAMA, incrustado en una gran cueva, parece un escenario ideal para una película del Conde Drácula. 






Predjama es una muestra de armonía entre arquitectura y naturaleza, y una proeza  técnica por la dificultad de encajar los edificios en un espacio reducido y casi vertical, con el resultado que salta a la vista.











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