Deambulando por el centro de la bota, entre maravillas góticas y renacentistas...
FLORENCIA
La capital toscana es sobradamente reconocida como una de las grandes de Italia, en importancia histórica y en patrimonio cultural.
El renacimiento florentino se caracteriza por un detallismo geométrico extremo, que tiene su máxima expresión en la incomparable catedral florentina.
El palacio viejo es el edificio central de la ciudad, ubicado en la magnífica plaza de la Signoria, junto al museo de los Ufizzi.

El puente también llamado viejo es otro de los iconos locales, con su fila de casitas flotando sobre el río.
PISA y LUCCA son grandes ciudades históricas, aunque medianas en tamaño. Ambas tienen magníficos monumentos y encantadores centros urbanos, y parecen mostrar cierta "inclinación" por las grandes iglesias románicas.
PISA tiene un animado ambiente estudiantil y un atractivo centro urbano, pero aquí todo gira en torno a la famosa inclinación, que convierte a su espléndida catedral románica en uno de los monumentos más famosos del planeta...
LUCCA no tiene desperdicio. Magníficas iglesias románicas, animadas plazas, árboles en lo alto de torres y sólidas murallas para pasear...
SIENA
La catedral de Siena es tal vez la más bella entre las bellas. Su interior es realmente impresionante. Aquí el gótico italiano, colorido y exuberante, llega a su máxima plenitud.
En la animada plaza del Campo se celebra en verano la famosa fiesta del Palio, una insólita carrera de caballos donde compiten con fiereza las cuadrillas de la ciudad.

Cerca de Siena, el Parque de esculturas de Chianti reúne una magnífica colección de escultura contemporánea en un precioso entorno natural.
AREZZO es una bonita ciudad toscana, con magníficas plazas e iglesias, así como una agitada vida universitaria...
URBINO,
ciudad universitaria tradicional, tiene un notable casco histórico de época renacentista, construido íntegramente en ladrillo, con el declarado propósito de convertirse en la "ciudad ideal".
El imponente palacio Ducal y los oratorios de San Giovanni y San Giuseppe son algunos de los edificios más notables de la ciudad.


SAN MARINO
Los castillos de la minúscula República de San Marino, encaramados sobre la cresta irreal de la montaña, evocan cuentos de hadas y brujas, al tiempo que nos sugieren una posible relación entre la situación inexpugnable de la pequeña nación y el hecho de que se haya mantenido independiente a través de los siglos...


















































